Mi sueÒo de por la tarde: mi madre me explicaba que estaba enamorada de Abraham. El Abraham en cuestiÛn era un chico deportista, campeÛn waterpolo o algo asÌ, y ella me mostraba su foto que habÌa aparecido en El Pais Semanal. Mi mam· le doblaba la edad, asÌ que cuando le escribÌa notas sobre los libros que leÌan (Eva Luna de Isabel Allende), ella utilizaba una tipografÌa muy pop muy sesentera para darle a Èl la impresiÛn de juventud. Pero claro, a estas alturas, esas letras ya no son juveniles sino retro, y la actitud de mi mam· tenÌa un cierto patetismo que me hacÌa llorar desconsoladamente.